
Como ciudad derribada y sin muro es el hombre cuyo espíritu no tiene rienda.
—PROVERBIOS 25:28
Las emociones, altas y bajas, pueden meternos en problemas si les permitimos controlarnos. En lugar de tomar decisiones basadas en nuestras emociones, debemos hacerlo en función de la Palabra de Dios y su Espíritu Santo. Dios quiere que vivamos cuidadosamente siendo estables, honrados y confiables. Él no quiere que nos agitemos con facilidad, sino que estemos en control de nosotros mismos. Todos tenemos emociones, y si bien es verdad que a veces no podemos evitar cómo nos sentimos, en cambio sí podemos tener esos sentimientos sin que puedan dominarnos. Es decir: vivir más allá de nuestras emociones. Sentirlas y, aun así, tomar la decisión de cumplir la voluntad de Dios incluso cuando nuestro sentir no esté de acuerdo con nuestra decisión.
A menudo me preguntan cómo me siento con relación a los viajes que debo hacer para mi ministerio. Les respondo que tiempo atrás dejé de preguntarme cómo me siento al respecto; lo hago y ya. Estoy segura de que Jesús no tenía ganas de ir a la cruz, a sufrir y morir por nosotros, pero lo hizo en obediencia a la voluntad de su Padre.
La Palabra de Dios nos enseña a edificar nuestra casa sobre la roca (Mateo 7:24-25), lo que significa vivir por su Palabra, no acorde a nuestros pensamientos, emociones o deseos. Quien hace esto permanecerá fuerte a través de las tormentas de la vida. Si dependemos de nuestras emociones, nos hacemos vulnerables a la decepción, porque nuestros sentimientos cambian constantemente. Vive por la Palabra y la Sabiduría de Dios, no por tus emociones, y tendrás una vida exitosa y agradable.
Oración:
“Padre, quiero ser estable en todas las etapas de mi vida y no permitir que mis emociones controlen mi comportamiento. Por favor, ayúdame. En el nombre de Jesús. Amén”
EMOTIONAL STABILITY
Like a city whose walls are broken through is a person who lacks self-control.
—PROVERBS 25:28
Emotions, high or low, can get us into trouble if we allow them to control us. Instead of making decisions based on emotions, we should make our decisions according to God’s Word and His Holy Spirit. God desires for us to live carefully and to be stable, dependable, and reliable. He wants us not to be easily shaken, but to be in control of our emotions. We all have emotions, and while it is true that sometimes we can’t help how we feel, we can have feelings without allowing them to have us. We can manage and live beyond our emotions. We can feel them and still make decisions to do God’s will even when our emotions don’t agree with those choices.
I am often asked how I feel about the traveling I need to do in my ministry. I respond by telling people that long ago I stopped asking myself how I feel about it; I just do it. I am sure Jesus did not feel like going to the cross, suffering, and dying for us, but He did it in obedience to His Father’s will.
God’s Word teaches us to build our house on the rock (Matthew 7:24–25), which means living by His Word, not according to our thoughts, emotions, or desires. The person who does this will remain strong through the storms of life. If we rely on our emotions, we make ourselves vulnerable to deception, because our feelings change constantly. Live by God’s Word and His wisdom, not by emotions, and you will have a great and enjoyable life.
Prayer:
“Father, I want to be stable in all seasons of life and not allow my emotions to control my behavior. Please help me. In Jesus’ name. Amen.”
