¿ESTÁS DESANIMADO CONTIGO MISMO?

Mas la senda de los justos es como la luz de la aurora, que va en aumento hasta que el día es perfecto.

—PROVERBIOS 4:18

Todos tenemos fallas que, por amor a nuestro Señor, queremos superar. Pero cada vez que obtenemos una victoria sobre una de nuestras debilidades o faltas, pareciera que algo más se hace evidente; algo que inclusive no habíamos considerado siquiera como un problema. Esto ocurre, porque el Espíritu Santo no aborda todas nuestras debilidades y fallas al mismo tiempo. Si lo hiciera, sería demasiado para cualquiera de nosotros soportarlo, sin el deseo de darnos por vencidos. Él nos libera de nuestros enemigos y problemas poco a poco (Deuteronomio 7:22). Mientras el Espíritu Santo lidia con nosotros, fácilmente podríamos desanimarnos con nosotros mismos, especialmente, si continuamos bregando con ciertas fallas largo tiempo después de que creíamos haberlas superado. La buena noticia es que Dios seguirá obrando en nosotros mientras continuemos creyendo en sus promesas, y siempre tendremos la opción de observar lo lejos que hemos llegado, en lugar del camino que nos falta por recorrer.

Mientras más nos enfoquemos en Jesús, en lugar de en lo que está mal con nosotros, más pronto seremos cambiados a su imagen. Jesús trabajará con nosotros y en nosotros, justo hasta el momento de su regreso, así que agradece que él nunca se dará por vencido contigo, por lo que debes ser determinante en no darte por vencido contigo mismo.

Oración:

“Padre, gracias por los cambios que ya has obrado en mí y por todos los cambios aun por venir. Ayúdame a mantenerme enfocado en ti en lugar de en mis faltas. En el nombre de Jesús. Amén”.


ARE YOU DISCOURAGED WITH YOURSELF?

But the path of the righteous is like the light of dawn, which shines brighter and brighter until full day.

—PROVERBS 4:18 ESV

We all have faults, and because of our love for our Lord, we want to overcome them. But each time we gain a victory over one weakness or fault, it seems something else shows up—something we didn’t even realize was a problem previously. This happens because the Holy Spirit doesn’t deal with us about all of our weaknesses and faults at one time. If He did, it would be too much for any of us to bear without wanting to give up. He delivers us from our enemies and problems little by little (Deuteronomy 7:22).

As the Holy Spirit deals with us, we can easily become discouraged with ourselves, especially if we continue to struggle with certain faults long after we think we should have overcome them. The good news is that God does keep working with us as long as we continue believing His promises, and we always have the option to look at how far we have come instead of how far we still have to go.

The more we focus on Jesus instead of on what is wrong with us, the sooner we will be changed into His image. He will be working with us and in us, right up until the time of His return, so be thankful that He will never give up on you, and be determined not to give up on yourself.

Oración:

“Father, thank You for the changes You have already made in me and for all the changes yet to come. Help me stay focused on You rather than on my faults. In Jesus’ name. Amen.”