EL DOLOR DEL RECHAZO

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Acercándoos a él, piedra viva, desechada ciertamente por los hombres, mas para Dios escogida y preciosa.
—1 PEDRO 2:4

Las personas que han experimentado el dolor de ser rechazadas, usualmente se esfuerzan mucho para evitar el rechazo en el futuro. Pero si no son cuidadosos, podrían convertirse en complacientes con la gente y dedicar su vida a hacer felices a los demás mientras desperdician la vida que deberían haber disfrutado.

Jesús sufrió rechazó de su familia, sus discípulos, los líderes religiosos de la época y otras personas, pero el Señor lo escogió y él era precioso para Dios. Lo mismo es cierto para nosotros.  No debemos temer el rechazo de otras personas, porque Dios nos acepta (1 Pedro 2:9). Él nos seleccionó y reservó para Sí mismo. En el Antiguo Testamento, los hermanos de José lo odiaban tanto que lo vendieron a traficantes de esclavos, pero Dios estaba con él y lo libró de todas sus tribulaciones (Hechos 7:9-10).

Pon tu mente en agradar a Dios y no te preocupes de quienes te rechazan. Como Dios está a tu lado, no importa quién está en contra tuya (Romanos 8:31). Dios está a tu lado y él te elevará y bendecirá tu vida.

Oración:
“Gracias Padre porque me aceptas, incluso cuando las personas me rechazan. Ayúdame siempre a complacerte y no preocuparme por mi popularidad con otros. En el nombre de Jesús. Amén”.



THE PAIN OF REJECTION

As you come to him, a living stone rejected by men but in the sight of God chosen and precious.
—1 PETER 2:4 ESV

People who have experienced the pain of being rejected usually try very hard to avoid rejection in the future. But if they are not careful, they may become people-pleasers and end up living their lives to make others happy, while losing the life they are meant to enjoy.

Jesus experienced rejection from His family, His disciples, the religious leaders of His day, and others. But God chose Him, and He was precious to God. The same is true for us. We don’t need to fear the rejection of other people, because we have God’s acceptance (1 Peter 2:9). He has chosen us and picked us out for Himself. In the Old Testament, Joseph’s brothers hated him so much that they sold him to slave traders, but God was with him and gave him great favor everywhere he went (Acts 7:9–10).

Set your mind to please God, and don’t be concerned about who rejects you. Because God is for you, it doesn’t matter who is against you (Romans 8:31). God is on your side, and He will lift you up and bless your life.

Prayer:
“Thank You, Father, that You accept me, even when people may reject me. Help me always to please You and not care about my popularity with other people. In Jesus’ name. Amen.”