
Salomón tenía respuestas para todas sus preguntas; nada le resultaba demasiado difícil de explicar.
(1 REYES 10.3, NTV)
Si vendieras un millón de discos, ganaras una medalla de oro, curaras el cáncer o exploraras Marte, serías famoso o rico, o ambas cosas. Imagínate que lograras cumplir la lista completa. ¡Tu popularidad subiría como un cohete y tu cuenta bancaria explotaría!
Bienvenido a la vida del rey Salomón. Era de la realeza por nacimiento, rico más allá de lo imaginable, increíblemente inteligente y el hombre más sabio del mundo. Como resultado, Salomón y Dios estaban muy cerca el uno del otro. La vida era un camino de rosas.
Tan dulce era su vida que otros reyes quisieron saber cuál era su secreto. La reina de Saba (probablemente de una zona alrededor de Etiopía) vino a comprobar cómo era el reino de Salomón. Todo lo que vio y oyó la impresionaron grandemente. De modo que aprovechó la ocasión para poner a prueba el cerebro del monarca.
Como la reina de Saba, las personas siguen haciéndose preguntas sobre la vida. Quieren saber por qué hay tanto dolor en el mundo, dónde está Dios y cómo pueden conocerlo. Tal vez no seamos príncipes o Einsteins de la época moderna, pero al igual que Salomón somos representantes de Jesús.
¿Estarás preparado para contestar las preguntas de tus amigos cuando vengan a ti? No tienes por qué saberlo todo; al fin y al cabo, también tú sigues aprendiendo de Dios. Solo recuerda orar pidiendo sabiduría y orientar a las personas hacia Dios que puede responder todas las preguntas.
Oración
Señor, yo no poseo todas las respuestas, pero tú sí. Te ruego que me enseñes a estar preparado como Salomón cuando mis amigos y familiares venga a mí con preguntas sobre la vida, para que no sea yo quien obtenga el crédito y la gloria, sino tú.
Day 331 – Ready to Answer
Solomon answered all her questions; nothing was too hard for the king to explain to her.
(1 KINGS 10:3)
If you sold a million records, won a gold medal, cured cancer, or explored Mars, you would be famous or rich or both. Now imagine if you accomplished that entire list. Your popularity would skyrocket, and your bank account would explode!
Welcome to King Solomon’s life. He was royal from birth, wealthy beyond imagination, incredibly intelligent, and the wisest man around. To top it off, Solomon and God were very close. Life was pretty sweet.
So sweet, in fact, that other royals wanted to know his secret. The queen of Sheba (an area probably around Ethiopia) came to check out Solomon’s kingdom. Everything she saw and heard greatly impressed her. So she jumped at the chance to pick Solomon’s brain.
Just like the queen of Sheba, people still have questions about life. They want to know why there is so much pain in the world, where God is, and how they can know him. Maybe we’re not modern-day princes or Einsteins, but like Solomon, we are representatives of Jesus.
Will you be prepared to answer your friends’ questions when they come to you? You don’t have to know everything; after all, you are still learning about God yourself. Just remember to pray for wisdom and point people toward God, who can answer every question.
Prayer
God, I don’t have all the answers, but you do. Please teach me to be ready like Solomon when my friends and family come to me with life’s questions, so you get the credit and glory, not me.
