
Después se puso de pie, junto a la columna del rey, y ante el SEÑOR renovó el pacto. Se comprometió a seguir al SEÑOR y a poner en práctica, de todo corazón y con toda el alma, sus mandamientos, preceptos y decretos, cumpliendo así las palabras del pacto escritas en este libro.
(2 CRÓNICAS 34.31)
¿Por qué se conoce a tu familia? Tal vez todos sus miembros tocan un instrumento musical, van a la misma facultad, o son pelirrojos. O quizás las personas con tu apellido son famosas por ser atléticos, grandes comedores o por celebrar fiestas extrañas.
Nuestras familias van transmitiendo ciertas características, costumbres, valores. A eso se le denomina legado. ¿Pero sabías que tu familia puede dejar un legado espiritual?
Los parientes del rey Josías, de ocho años de edad, le dejaron un duro legado espiritual; tanto su padre como su abuelo eran conocidos por sus caminos perversos. Sin embargo, cuando tenía alrededor de dieciséis años, algo cambió en el corazón de Josías, y empezó a aprender todo lo que pudo sobre Dios. A los veintiséis, decidió reparar el destartalado templo. Durante la reconstrucción, alguien encontró las Escrituras y se las leyó al rey. Josías celebró una sesión de lectura bíblica, y desafió a todos los presentes a comprometerse con Dios.
Algunas personas proceden de una larga línea de seguidores de Jesús que asisten a la iglesia y leen la Biblia. Otros son los primeros (y a veces los únicos) seguidores de Dios en su familia. Si es tu caso, anímate. Dios te puede usar para formar un nuevo legado espiritual: uno de amor, generosidad, compasión y obediencia a Cristo.
Oración
Jesús, hazme como Josías, para que pueda inspirar a mis parientes y que tengan una relación contigo por medio de mis palabras, actos y actitudes.
Day 325 – Lasting Legacy
The king stood by his pillar and renewed the covenant in the presence of the LORD—to follow the LORD and keep his commands, statutes and decrees with all his heart and all his soul, and to obey the words of the covenant written in this book.
(2 CHRONICLES 34:31)
What is your family known for? Maybe your family all play musical instruments, go to the same college, or have red hair. Or perhaps people with your last name are famous for being athletic, big eaters, or celebrating strange holidays.
Our families pass down certain characteristics, habits, and values. That’s called a legacy. But did you know your family can leave a spiritual legacy?
Eight-year-old King Josiah’s relatives left him with a tough spiritual legacy; both his dad and grandpa were known for their evil ways. Around sixteen, however, something clicked in Josiah’s heart, and he started learning everything he could about God. By twenty-six, he decided to repair the rundown temple. During the rebuilding, someone found the Scriptures and read them to the king. Josiah held a marathon Bible-reading session, challenging everyone to commit to God.
Some people come from a long line of church-going, Bible-reading Jesus-followers. Others, are the first (and sometimes the only) followers of God in their family. If that’s you, take heart. God can use you to form a new spiritual legacy—one of love, selflessness, compassion, and obedience to Christ.
Prayer
Jesus, make me like Josiah, inspiring my relatives toward a relationship with you through my words, actions, and attitudes.
