
Ni él pecó, ni sus padres —respondió Jesús—, sino que esto sucedió para que la obra de Dios se hiciera evidente en su vida.
(JUAN 9.3)
¿Qué características has heredado de tus padres? Tal vez las orejas de tu padre o los ojos de tu madre. Nuestros progenitores nos transmiten hasta sus hábitos más peculiares, como esa forma en que tú y tu padre sacáis la lengua al lanzar los tiros libres. En la época de Jesús, muchos creían que los padres transferían más que un parecido. Estaban convencidos de que los pecados del padre y de la madre provocaban enfermedades y discapacidades en sus hijos. De modo que si un bebé nacía sordo, esto quería decir que los padres habían hecho algo verdaderamente malo y que Dios estaba castigando a la criatura.
Este era el caso en Juan 9. Jesús y sus discípulos vieron a un hombre ciego de nacimiento. Sus discípulos preguntaron: «¿Quién tiene la culpa de que este hombre naciera invidente?». La respuesta de Jesús en Juan 9.3 los dejó pasmados. Escupió e hizo lodo con la saliva y la tierra, y frotó con ello los ojos del hombre (¡cuéntale esto a tu madre cuando te regaña por escupir!). El hombre ciego pudo ver enseguida.
A causa del pecado, vivimos en un mundo imperfecto. Esto significa que las personas enferman, lo cuerpos y los cerebros tienen defectos, y los accidentes suceden. Esto no significa que tú o tu familia hayan hecho algo malo para merecerlo. Como en el caso del hombre invidente, nuestras imperfecciones le proporcionan a Dios una oportunidad para demostrar su poder.
Oración
Señor, a veces quiero echarte la culpa a ti o a otros por los problemas que he tenido durante años. Te ruego que me des fe para creer que tú puedes ocuparte de ellos
Day 316 – Imperfect for God
“Neither this man nor his parents sinned,” said Jesus, “but this happened so that the works of God might be displayed in him.”
(JOHN 9:3)
What characteristics have you inherited from your parents? Maybe you have your father’s ears or mom’s eyes. Our parents even pass on quirky habits, like how both you and your dad stick out your tongues while shooting free throws.
In Jesus’ time, many people believed parents passed down more than looks. They thought the mom’s and dad’s sins caused diseases and disabilities in their children. So if a baby was born deaf, it meant the parents had done something really bad and God was punishing the child.
Such was the case in John 9. Jesus and his disciples saw a man who had been blind all his life. His disciples ask, “Whose fault is it that this man was born blind?”
Jesus’ answer in John 9:3 blew their minds. He then made some mud with his spit and dirt and rubbed it on the man’s eyes (tell that to your mom when she says no spitting!). The blind man could soon see.
Because of sin, we live in an imperfect world. That means people get sick, bodies and brains have flaws, and accidents happen. It does not mean that you or your family did something wrong to deserve it. Just like the blind man, our imperfections give God an opportunity to demonstrate his power.
Prayer
Jesus, sometimes I want to blame you or others for problems I’ve had for years. Please give me faith to believe that you can take care of them.
