
La boca de los necios es su ruina; quedan atrapados por sus labios. Los rumores son deliciosos bocaditos que penetran en lo profundo del corazón.
(PROVERBIOS 18.7–8, NTV)
Chismorreo. Todos lo hacen, chicos y chicas, niños y adultos. Si eres sincero, tienes que reconocer tu parte de culpa, y la razón es demasiado obvia. Hablar sobre los demás a sus espaldas puede parecer divertido y hacerte sentir importante.
Cuando aquella niña nueva se mudó más debajo de tu calle, no pudiste esperar para hablar de ella con tus amigas. Cuando ves a una compañera de clase paseando con un grupo sospechoso por el centro comercial, sientes la tentación de contárselo a tus amigos. Cuando se trata de chismes jugosos, ¡cuidado! Incluso antes de saber si lo que has oído sobre alguien es cierto, ya sientes la tentación de contárselo a otros.
Es posible que te sientas importante retransmitiendo las «últimas noticias» sobre alguien, pero el chismorreo es una señal de debilidad. La Biblia declara que son los necios quienes chismorrean. El cotilleo se aprovecha de otra persona sin que esta lo sepa. Difunde rumores que pueden herir de verdad a las personas y hasta matar su reputación.
Por tentador que pueda ser compartir un «bocado jugoso» de información, limítate a tragártelo y a guardarlo para ti. Y cuando sorprendas a tus amigos contando chismes, pregúntales cómo se sentirían si alguien estuviera hablando de ellos.
Oración
Señor, necesito aprender a ser cuidadoso y no transmitir ni iniciar chismorreos. Perdóname por difundir rumores. Recuérdame que pronuncie palabras amables sobre las personas en la escuela y en la iglesia.
Day 262 • Lock It Down
The mouths of fools are their undoing, and their lips are a snare to their very lives. The words of a gossip are like choice morsels; they go down to the inmost parts.
(PROVERBS 18:7–8)
Gossip. Everybody does it—boys and girls, kids and adults. If you’re honest, you have to admit to doing your share, and the reason is pretty obvious. Talking about others behind their backs can feel fun and makes you feel important.
When that new girl moved in down the street, you couldn’t wait to talk about her to your friends. When you see a classmate hanging with the sketchy group at the mall, you’re tempted to tell your friends. When it comes to juicy tidbits, watch out! Even before you know if what you heard about someone is true, you are tempted to tell someone else.
You may feel powerful broadcasting “breaking news” about someone, but gossip is a sign of weakness. The Bible says that gossip is what fools do. It takes advantage of another person without them knowing it. Gossip spreads rumors that can really wound people or even kill their reputation.
As tempting as it may be to share a “choice morsel” of information, just swallow it and keep it to yourself. And when you catch your friends telling tales, ask them how they would feel if someone were talking about them.
Prayer
Lord, I need to learn to be careful of passing on gossip or starting it. Forgive me for spreading rumors. Remind me to speak kind words about people at school and church.
