Día 245 • En la miseria

¿Por qué te abates, oh alma mía, y por qué te turbas dentro de mí? Espera a Dios, porque aún le he de alabar. ¡Él es la salvación de mi ser, y mi Dios! 
(SALMOS 42.11, RVA2015)

Los amigos te hieren. Los adultos te menosprecian. Tu corazón puede sentirse agobiado. En ocasiones ni siquiera puedes precisar qué situación concreta te está entristeciendo. Estás acabado. Harto de todo. Estás a punto de abandonar.
 
David pasó en muchas ocasiones por momentos como estos. Era como si gran parte de su vida hubiera salido mal. Los amigos intentaron expulsarlo. A su alrededor estallaban las guerras. En el salmo 42 no estaba seguro de lo que estaba ocurriendo en lo profundo de su corazón. No obstante sabía que estaba acongojado y que necesitaba ayuda.
 
Cuando estás atravesando tiempos duros, sé como David. Aun cuando no sepas con exactitud qué es lo que te abate, acude a Dios. Habla con él y desahógate. David se recuerda a sí mismo: «Espera a Dios, porque aún le he de alabar». A veces, nosotros también tenemos que actuar así. Dile a Dios que no tienes la más mínima idea de lo que está sucediendo en tu interior, pero que escoges confiar en él. «Confío en ti, Señor, aun cuando me duela el corazón».
 
Cuando eliges confiar aunque estés sufriendo por dentro, Dios te proporciona la fuerza interior para salir adelante.
 
Oración
Señor, cuando estoy triste o me siento desgraciado no suelo pensar en contártelo. A veces ni siquiera sé por qué me siento así. Recuérdame que puedo hablar contigo y confiar en ti independientemente de lo que venga.


Day 245 • Down and Out

Why, my soul, are you downcast? Why so disturbed within me? Put your hope in God, for I will yet praise him, my Savior and my God. 
(PSALM 42:11)

Friends hurt you. Adults let you down. Your heart can go through a beating. Sometimes you can’t even pinpoint which situation is making you sad. You’re just done. Tired of it. Ready to give up.
 
David went through those moments a lot. It seemed like a lot of his life went wrong. Friends tried to kick him out. Wars broke out all around him. In Psalm 42, he wasn’t sure what was going on inside his heart. But he knew he was sad and needed help.
 
When you’re going through those rough times, be like David. Even when you don’t know exactly what’s got you down, go to God. Talk to him, and let it all out. David reminds himself, “Put your hope in God, for I will yet praise him.” Sometimes we need to do that too. Tell God that you don’t have a clue what’s going on inside of you, but you choose to trust him. “I trust you, God, even though my heart hurts.”
 
When you choose to trust even when you’re hurting inside, God gives you strength to make it through.
 
Prayer
God, when I’m sad or upset, I don’t usually think of telling you. Sometimes I don’t even know why I feel that way. Remind me that I can talk to you and trust you no matter what comes.