Año de la Restitución • SALUD DOBLE

En su enfermedad, restaurarás su salud. SALMOS 41:3, LBLA

En cierta ocasión escuché a un médico describir la doble naturaleza de su trabajo. Parte de su labor consistía en limpiar lo que no debía estar allí: cortar tejidos enfermos o eliminar la infección del cuerpo. El segundo aspecto de su tarea estaba en promover el proceso de curación: ayudar al cuerpo a restablecerse. Por medio de medicación o rehabilitación el médico crea un ambiente en que el cuerpo pueda fortalecerse.

En la vida cristiana, tanto limpiar como reconstruir son aspectos necesarios para completar el proceso de sanidad. El Espíritu Santo utilizará convicción y castigo para eliminar lo que no debe haber en nuestra vida ahora que tenemos una relación con Dios. Esto es doloroso, porque lo que elimina es a menudo algo en lo que confiamos para comodidad, seguridad o valía terrenal, pero que en realidad mina nuestra salud espiritual. No obstante, una vez que nos sometemos a este proceso de limpieza, Dios nos reconstruye dándonos fortaleza, valor y resistencia para aceptar la plenitud del plan que nos tiene.

¿Se encuentra usted en una de estas fases o en ambas? ¿Está el Señor liberándolo de la esclavitud y edificándolo para el servicio? No tenga miedo. Su Gran Médico sabe exactamente lo que hace con el fin de convertirlo en miembro sano y fructífero del cuerpo de Cristo.

Oración:
Jesús, gracias por curarme espiritualmente. En verdad eres mi Gran Médico. Amén.


TWOFOLD HEALTH

In his illness, You restore him to health. PSALM 41:3


I once heard a doctor describe his work as having a twofold nature. Part of his work was to clean out what didn’t belong—cutting away diseased tissue or ridding the body of infection. The second aspect of his task was in assisting the healing process—helping the body to build itself back up. He would—through medication or rehabilitation—create an environment where the body could be strengthened.

In the Christian life, both cleansing and building are necessary for the healing process to be completed. The Holy Spirit will use conviction and chastisement to cut away what doesn’t belong in your life now that you have a relationship with God. This is painful because what He removes is often something you rely on for earthly comfort, security, or worth, but is actually undermining your spiritual health. Once you have submitted to this cleansing process, however, He then builds you up—giving you the strength, courage, and endurance to embrace the fullness of God’s plan for you.

Are you in one or both of these phases? Is the Lord setting you free from bondage and building you up for service? Do not fear. Your Great Physician knows exactly what He is doing to make you a healthy, fruitful member of the body of Christ.

Prayer:
Jesus, thank You for healing me spiritually. You are, indeed, my Great Physician. Amen.