ACEPTADO

El que en él cree, no es condenado; pero el que no cree, ya ha sido condenado, porque no ha creído en el nombre del unigénito Hijo de Dios.

—JUAN 3:18, RVR 1960

Si eres como la mayoría, quieres ser aceptado. Cuando la gente escucha que ha sido aceptada en cierta escuela u organización, a menudo se entusiasma. Algo acerca de ser aceptados nos hace sentirnos seguros y satisfechos de nosotros mismos.

El versículo de hoy nos recuerda que, cuando creemos en Jesucristo y confiamos en él como nuestro Salvador, no estamos condenados. En otras palabras, somos aceptados. No tenemos que trabajar para ser aceptados. De hecho, no podemos ganar el favor de Dios o su aceptación a través de buenas obras o algún esfuerzo humano.

La gente que piensa que la aceptación de Dios está basada en buenas obras o hacer todo de manera impecable, se siente condenada porque intenta ser perfecta y no lo logra. Todos cometemos errores. Pero no importa cuántos errores cometamos, si nuestros corazones son puros hacia Dios y nos arrepentimos sinceramente de nuestros pecados, él nos perdona.

Cuando creemos en el Hijo de Dios y reconocemos que él es nuestro Salvador, podemos estar seguros del amor incondicional de Dios y de su aceptación, los cuales no están basados en algo que hagamos o dejemos de hacer. Se sustentan en lo que Jesús ya hizo al morir por nuestros pecados.

Oración:

“Padre, gracias por enviar a tu Hijo, Jesús, a morir por mis pecados. Porque creo en él como mi Salvador, sé que tú me amas y aceptadas sin reparos. En el nombre de Jesús. Amén”.


ACCEPTED

Whoever believes in him is not condemned, but whoever does not believe stands condemned already because they have not believed in the name of God’s one and only Son.

—JOHN 3:18

If you are like most people, you want to be accepted. When people hear that they have been accepted to a certain school or organization, they often become very excited. Something about being accepted makes us feel confident and good about ourselves.

Today’s scripture reminds us that when we believe in Jesus Christ and trust Him as our Savior, we are not condemned. In other words, we are accepted. We don’t have to work to be accepted. In fact, we can’t earn God’s favor or acceptance through good works or through any human effort.

People who believe that God’s acceptance is based on good works or on doing everything perfectly struggle and feel condemned because they try to behave perfectly and cannot do it. Everyone makes mistakes. But no matter how many mistakes we make, if our hearts are pure toward God and we sincerely repent, He forgives us.

When we believe in God’s Son and acknowledge Him as our Savior, we can be sure of God’s unconditional love and acceptance. Love and acceptance are not based on anything we do or don’t do. They are based on what Jesus has already done by dying for our sins.

Prayer:

“Father, thank You for sending Your Son, Jesus, to die for my sins. Because I believe in Him as my Savior, I know that You love and accept me completely. In Jesus’ name. Amen.”