15Sept – TODO PUEDE CAMBIAR

Y Jabes fue más ilustre que sus hermanos, al cual su madre llamó Jabes, diciendo: Por cuanto lo di a luz en dolor. E invocó Jabes al Dios de Israel, diciendo: ¡Oh, si me dieras bendición, y ensancharas mi territorio, y si tu mano estuviera conmigo, y me libraras de mal, para que no me dañe! Y le otorgó Dios lo que pidió.

—1 CRÓNICAS 4:9-10

El hecho de que su nombre signifique “tristeza” y “dolor” podría indicar que Jabes no tuvo un buen comienzo en la vida. Pero según el versículo de hoy, él vivió honorablemente y realizó una asombrosa y sentida oración.

La lección que veo en la historia de Jabes es que nuestro futuro no está determinado por nuestras circunstancias pasadas o presentes. No importa cómo comenzaron las cosas para ti o cómo están en este momento, no tienen por qué permanecer de ese modo.

Oraciones audaces, plenas de fe y una actitud positiva, pueden cambiar el rumbo de tu vida y darte un futuro que es mejor que tu pasado y tu presente. En respuesta a tus plegarias, Dios puede guiarte hacia unos cambios en tu forma de pensar, hablar, actuar, trabajar o en la forma en que te relacionas con los demás. Puede que te pida dejar de hacer ciertas cosas y empezar a hacer otras, porque sabe que esos ajustes te llevarán a donde necesitas ir en la vida.

Cuando realizas oraciones audaces con el potencial de cambiar tu vida espera la respuesta de Dios. Pero no esperes que te coloque de forma sobrenatural en un camino totalmente nuevo en vía a tu destino. Cuenta con que te llevará a realizar cambios en ciertos aspectos de cómo vives en la actualidad. Conforme él te guía, síguelo en obediencia y observa cómo cambian las cosas.

Oración:

“Padre, ruego para que me des oraciones audaces que puedan cambiar mi presente y mi futuro. Conforme me guías, ayúdame a obedecerte. En el nombre de Jesús. Amén”.


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