LA SOLUCIÓN PARA EL PECADO

En quien tenemos redención por su sangre, el perdón de pecados según las riquezas de su gracia, que hizo sobreabundar para con nosotros en toda sabiduría e inteligencia. —EFESIOS 1:7-8, RVR 1960

¿Vives cada día sabiendo que eres justo ante Dios por tu fe en Jesús, lo que significa que tienes una buena relación con él? Uno de los roles del Espíritu Santo en la vida de un creyente, es convencer del pecado y la virtud. Él nos recuerda y hace cumplir el hecho de que somos virtuosos porque Jesús derramó su sangre para el perdón de nuestros pecados y para que estemos bien con Dios, quien nos ama incondicionalmente.

Debemos entender que no perdemos nuestra relación con Dios cuando pecamos, pero necesitamos arrepentirnos y recibir su perdón cuando sentimos la convicción del Espíritu Santo. La solución para el pecado, es que Cristo murió por ellos pagando la totalidad de la pena que debería haber recibido cada uno. Esa es la realidad en la cual necesitamos vivir. La gracia de Dios nos encuentra donde estamos, pero nunca nos deja en el mismo lugar. Cuando te sientas culpable de pecado, arrepiéntete, recibe el perdón de Dios, y sigue adelante en el camino de la virtud que Jesús te entregó al morir.

Oración: “Padre, gracias por enviar a tu Hijo a brindarme la solución para mis pecados y ponerme en buena relación contigo. En el nombre de Jesús. Amén”..


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