
El altivo de ánimo suscita contiendas; mas el que confía en Jehová prosperará.
—PROVERBIOS 28:25
La codicia es algo terrible. No importa lo mucho que la gente tenga, si permite que la codicia se apodere de ella, siempre va a querer más y más. Además, nunca va a sentirse saciada o agradecida por lo que tiene. Siempre vencemos el mal con el bien (Romanos 12:21) y, por tanto, he encontrado que la mejor forma de evitar que la codicia controle mi vida es siendo agresivamente generosa. Deseo animarte a pedirle a Dios cada día, que te muestre algo que puedas hacer por los demás.
Enfocando nuestros pensamientos en los demás, evitamos convertirnos en egocéntricos y egoístas. Cuando le pedimos a Dios que nos ayude a hacer esto, él puede mostrarnos formas tan simples como mandarle a alguien un mensaje de texto de apreciación o estímulo. Puede indicarnos algo que requiera la donación de nuestro tiempo o dinero. Cuando damos, nunca perdemos nada, porque nuestra generosidad siempre regresa a bendecirnos (Lucas 6:37-38). La Palabra de Dios nos enseña a estar en guardia contra la avaricia porque la vida no consiste en nuestras posesiones (Lucas 12:15). Mientras más generosos seamos, también más gozosos.
Oración:
“Padre, ayúdame a no ser una persona codiciosa que siempre quiere más y más, en cambio ayúdame a ser generoso con cada uno en todas las formas. Gracias. En el nombre de Jesús. Amén”.
THE DANGER OF GREED
He who is of a greedy spirit stirs up strife, but he who puts his trust in the Lord shall be enriched and blessed.
—PROVERBS 28:25 AMPC
Greed is a terrible thing. No matter how much people have, if they allow greed to rule them, they will always want more and more. In addition, they will never be content with—or thankful for—what they have. We always overcome evil with good (Romans 12:21), so I have found that the best way to prevent greed from ruling in my life is to be aggressively generous. I want to encourage you to ask God daily to show you something you can do for someone else.
Focusing our thoughts on others keeps us from being selfish and self-centered. When we ask God to help us do this, He may show us something as simple as sending someone a text message of appreciation or encouragement. He could show us something that will require a donation of time or money. When we give, we never lose anything because our generous deeds always return to bless us (Luke 6:37–38).
God’s Word teaches us to be on our guard against greed, because life does not consist of our possessions (Luke 12:15). The more generous we are, the more joy we will have.
Prayer:
“Father, help me not to be a greedy person who always wants more and more, but instead help me be generous to everyone I can, in every way. Thank You. In Jesus’ name. Amen.”
