DÍA 263 • Confesar

Él [el hombre] le dijo [a Jacob]: ¿Cuál es tu nombre? Y él respondió: Jacob. Él le dijo: No se dirá más tu nombre Jacob, sino Israel; porque has contendido con Dios y con los hombres, y has prevalecido. 
(GÉNESIS 32.27–28, RVA2015)

Aunque Jacob estaba solo aquella noche, Dios peleó con él hasta el amanecer. Entonces Dios le preguntó su nombre. No inquiría, porque no supiera cómo se llamaba. Fue para que Jacob reconociera su carácter al declarar su nombre. Este significaba «engañador» o «intrigante» en hebreo. Y Jacob era, decididamente, un tipo turbio.
 
Jacob recordaba la pena que le había causado a su hermano Esaú y a su padre Isaac, engañándolos y aprovechándose para quitarle la bendición paterna. De modo que al identificarse como «Jacob», estaba admitiendo sus defectos y sus debilidades.
 
Esta es una parte importante de la forma en que Dios nos cambia. En primer lugar, tenemos que confesar nuestras faltas, pecados y equivocaciones. Dios no va a trabajar en nuestros problemas hasta que admitamos que tenemos uno. Es necesario que reconozcamos: «Señor, estoy en un buen lío. Admito que yo soy el culpable». Entonces Dios puede empezar a trabajar.
 
Para Jacob, esta experiencia transformadora de vida hizo de él una nueva persona, y se le acabó conociendo como «Israel», el hombre de quien toda la nación de Israel recibió su nombre posteriormente. Después de lo sucedido aquella noche, Jacob no volvió a ser nunca más el mismo.
 
Oración
Señor, es asombroso ver cómo la experiencia de Jacob lo transformó en la importante figura de Israel. Pero apuesto a que le resultó difícil admitir sus errores. En ocasiones vacilo a la hora de confesar mis pecados, pero sé que debo hacerlo para poder pedir perdón.


Day 263 • Owning Up

So [the man] said to [Jacob], “What is your name?” And he said, “Jacob.” He said, “Your name shall no longer be Jacob, but Israel; for you have striven with God and with men and have prevailed.” 
(GENESIS 32:27−28, NASB)

While Jacob was alone one night, God wrestled with him until daybreak. Then God asked his name. He wasn’t asking because he didn’t know. It was to get Jacob to acknowledge his character by stating his name. His name meant “cheater” or “schemer” in Hebrew. And Jacob was definitely a sketchy guy.

Jacob remembered the heartache he had caused his brother Esau and his father Isaac by cheating Esau out of his father’s blessing. So when he identified himself as “Jacob,” he was admitting his flaws and weaknesses.

This is an important part of how God’s changes us. First, we have to own up to our faults, sins, and mistakes. God will not go to work on our problems until we admit that we have a problem. We need to say, “Lord, I’m in a mess. I admit I made it.” Then God can go to work.

For Jacob, this life-changing experience transformed him into a new person, and he became known as “Israel,” the man who the entire nation of Israel was later named after. After that experience, Jacob was never the same again.

Prayer

God, it’s amazing how Jacob’s experience transformed him into the important figure Israel. But I bet it was hard to admit his mistakes. I’m hesitant to own up to my sins sometimes, but I know I must in order to ask for forgiveness.